Publicidad:
La Coctelera

Animando almas

¿quién dijo que todo está perdido?

« karma | Inicio

17 Febrero 2009

karma

 

 

 

 

 

 

 

 

Soy el castigo de dios tirado en la tierra. El estiércol de las vacas tiene más utilidad que mis palpitaciones. Dios no me creó en su mejor momento. Hay alambres de púa en mis labios. Mi mente no hace más que mirarme desde la ventana. Hasta ella se burla de mí. Si hubiese nacido en la edad media sería un buen bufón. Yo soy la imagen de lo malo de dios en la tierra. Me escupió una noche de alcohol. Soy el trozo de pan untado que nadie comió y aún sigue en una esquina sobre la mesa. Me dicen la desgraciada. Llegué aquí por equivocación. Si mi cuerpo se mandara solo, hace rato se hubiera largado lejos de mí. El pelo en la peineta sirve más que yo. La pena se lanzó sobre mí como un oso y no me quiere soltar. Mis dos ventanas parpadean sin reflejar más que la sombra de lo que ven por dentro. Cada palabra que profiero es una peste hedionda que mata la vida. Mi razón hace cinco años me dejó aquí botada. No sé cómo sigo viva. Ni los gusanos se comerán mis bolsas de grasa y hueso. Mi mayor pecado es seguir chupando de este aire y malgastarlo. Mi agrio músculo central no sirve ni para trasplante de cadáver. Los días lunes se inventaron por mi culpa. Mi casa no tiene puertas ni ventanas… pero desvalijan la casa de al lado. Ni los ratones entran. Cuando me crearon, no hicieron más que agarrar un montón de cachivaches a los que luego dieron movimiento. Hasta mis calendas púrpuras se olvidaron de mí. Hace tres años que trabajo en una empresa, ni el portero me conoce. Nunca he pagado la luz, nunca me la han cortado. No soy más que el suspiro de algún muerto en algún cementerio de algún lugar de este cosmos. Un hachazo me separó de cualquier atisbo de orgasmo. Ni fingir puedo. El único sabor que percibo es el de la cebolla… a la que soy alérgica. Soy un conjunto de reacciones químicas inacabadas. Cuando llueve soy la única que se moja de verdad. Ya ni las uñas me crecen. Mi única preocupación es no irme de hocico en plena avenida… porque nadie se detendrá a recogerme. Tengo 20 y parezco de ninguno. El dedo de un recién nacido puede perfectamente pisotear lo poco de existencia que me va quedando… las lúgubres llamas de la soledad acechan las fronteras de mi alma… claman por ella, la hostigan y la envuelven en sus espesos ladridos. Una, una sola cosa quieren de ella, algo que desde siempre ha estado llorando en un rincón, sin pensar siquiera en alzar la vista y salir. Si se ha mantenido, si ha permanecido, no es por simple casualidad ni mérito propio, alguien lo puso ahí para hacer algo. Empiezan a masajear las paredes de lo que no se ve, aguardan con gran paciencia, esperan el momento, el instante irreal y preciso en que se quiebre en mil pedazos. Sólo ahí podrán robar el preciado elemento. No es oro ni rubí. No es amor ni desprecio. No es verbo ni sustantivo. No es concepto ni materia. No es ser ni no ser. Tampoco fue creado… tampoco vive. No es cristo ni dios. No es canción ni poema. No es teoría ni fenómeno. No es fantasía ni realidad. No es diferente ni semejante. No es pensamiento, no es imaginación. Tampoco afirmación o negación. Ni bueno ni malo. Ni par ni impar. Ni todo lo que tu cerebro en el mejor de los casos pudiese incluso inventar. ¿Dónde acabas de ser lanzado? Tú, a ti te hablo. Agarré la sinapsis de tu cuerpo y la arrojé a un sitio eriazo. Allí ni siquiera hay bacterias. Sólo estás tú… sólo está tu alma… ¿qué ves? Ni diez mil billones de reencarnaciones te servirían para responder mi pregunta. No estás en tal lugar. Así de simple. Sigues en la misma posición espacial en la que te encontrabas minutos atrás, antes de leerme. Y aún continúas apercibiendo las infinitas circunstancias que te envuelven. Por lo demás, yo tampoco he hecho mucho, a lo más me he doblado para estar más cómoda. La lista de lo que no era aquello que estaba llorando en un rincón desde siempre es infinita. Cualquier cosa que se te ocurra, niégala. Nunca darás en el blanco. El entendimiento humano es precisamente eso hu-ma-n-o. Y PARA AQUELLO NO HAY FORMA DE ENTENDIMIENTO, PARA AQUELLO NO TENEMOS NADA… N-A-D-A… NA-DA…NAD-A… tómale el sabor a esta palabra, quizás así dejemos de chuparnos el dedo.

Este mundo, que día a día tengo que aguantar, es una gran comedia de equivocaciones… (o interpretaciones?; o alucinaciones?)

servido por descartiana 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Luis Pérez

Luis Pérez dijo

Que gran texto, yo muchas veces también me siento así (en la mayoría de cosas) pero no hubiera podido expresarlo mejor. Ojalá y todo mejore

6 Marzo 2009 | 07:17 PM

Luis Pérez

Luis Pérez dijo

De nuevo leyendo tu texto, ¿sabes que es tener 23 años y que nadie nunca te haya dicho que te ama, ni tus propios padres? ¿sabes que es amar a alguien y no poder decirselo porque no sabes como dar lo que no has tenido? No puedo pronunciar algunas palabras y me ahogo en ellas. Solo era para decirte que yo también tengo mi karma, pero debemos vencerlo algún día ojalá y lo logremos. Yo se el dolor que se siente cargar con cosas que nos condenan a la soledad.

7 Marzo 2009 | 06:55 PM

Escribe tu comentario

« karma | Inicio


Sobre mí

hola gente, he vuelto a las canchas después de haberme marginado durante un largo tiempo. Hoy mi mente piensa totalmente distinto... sin personalismos, he aprendido a rescatar lo mejor de cada ser humano y tomar cada error como un aprendizaje y su enmienda un desafío. Pronto cambiaré el nombre temático por otro, para no predisponer a algunos. disfruten el viaje, auf wiedersehen!!!!!!

Fotos

descartiana todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera